Necesitamos la boleta única de papel (BUP).
27 septiembre, 2018
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De qué hablamos. La boleta única de papel —llamada “boleta australiana”, por su debut en Tasmania en 1856— es una grilla de papel en donde se encuentra toda la oferta electoral. En ella se disponen las diferentes categorías electivas y los candidatos en forma de cuadrícula. La Boleta Única de Papel (BUP) es entregada al votante en la mesa de votación, por lo que no es posible ni el robo de boletas ni la introducción de boletas falsas de algún partido. Luego, el elector realiza su selección haciendo marcas en las opciones correspondientes. Finalmente, la BUP es plegada —no es necesaria la utilización de un sobre— y depositada en una urna para su escrutinio al final de la jornada electoral.

En la Argentina la BUP ha sido propuesta en el Congreso al menos dos veces: en el proyecto 7059-D-2008 firmado entre otros por Adrián Pérez, Federico Pinedo y Oscar Aguad, y en el proyecto 4189-D-2011 firmado por entre otros por Fernando Iglesias, Patricia Bullrich, Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Ricardo Gil Lavedra. Además, la Cámara Nacional Electoral —máxima autoridad judicial en la materia— se ha pronunciado al respecto en una resolución de agosto de 2017 indicando que la BUP “carece de los riesgos de los dispositivos informáticos y es, de hecho, el sistema más utilizado en todo el mundo”.

Como bien dice la Cámara Nacional Electoral, la abrumadora mayoría de los países del mundo utilizan la BUP como elemento de emisión del sufragio, existiendo variantes que permiten adaptarla a los diferentes sistemas de elección y representación. En particular, la utilizan todos aquellos países que habiendo probado sistemas de voto electrónico, los abandonaron. Incluso muchos argentinos votan desde el año 2007 usando la BUP: aquellos que se encuentran privados de libertad sin condena y los residentes en el exterior.

 

VENTAJAS

  • Reduce significativamente las posibilidades de fraude y el robo de boletas
  • Evita también el voto cadena
  • Notable reducción del gasto electoral
  • Respeta la igualdad entre partidos chicos y grandes
  • Permite al elector identificar más fácil y rápidamente en qué tipo de elección vota, y por cuáles partidos y candidatos.
  • Fin de la lista sábana horizontal
  • Transparenta y agiliza ostensiblemente el escrutinio
  • No requiere recursos extraordinarios para su puesta en práctica, ni monetarios, ni de tiempo o logística
  • Implementación rápida
  • Permitirá reconstruir el lazo representativo tan devaluado por la desconfianza y el descrédito de las instituciones políticas
  • Garantiza la inviolabilidad y transparencia del derecho de elegir y ser elegido
  • Devuelve a las instituciones la legitimidad perdida